Tigre Municipio
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El nacimiento del Tigre

Hace aproximadamente 3500 años, se asentaron en este territorio los primeros pobladores de lo que es hoy el partido de Tigre. La información acerca de los primeros habitantes del distrito proviene de diferentes sitios arqueológicos, como los del arroyo Sarandí, arroyo Guazú-Nambí y La Bellaca, en Villa La Ñata.

En el siglo XVI, a la llegada de los conquistadores europeos, los guaraníes habitaban la zona del delta y comunidades de querandíes vivían en la llanura pampeana. La colonización comenzó con la fundación de la ciudad de Buenos Aires, en 1580, cuando el gobernador Juan de Garay repartió tierras para estancias y chacras.

El actual río Reconquista fue denominado por los españoles como río de las Conchas, por lo que la zona fue conocida inicialmente como “Pago de las Conchas”. Era común la presencia del yaguareté, al que los conquistadores identificaron como “tigre”, un nombre que se impondría más adelante para denominar a la ciudad y al partido.

En 1770 se erigió la Viceparroquia de la Inmaculada Concepción del Puerto de Santa María de las Conchas, promovida a Parroquia en 1780 y en torno a la cual cobraron vida el poblado, las actividades agrícolas y el puerto.

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El 4 de agosto de 1806 se produjo aquí un acontecimiento histórico de gran importancia, que abrió el camino para el proceso independentista de la Nación. Buenos Aires había sido invadida por los ingleses y se había encomendado a Santiago de Liniers la misión de desalojar a los invasores. Liniers organizó una expedición que partió desde Montevideo y desembarcó en Las Conchas, donde los vecinos se unieron a las tropas y marcharon junto para lograr la reconquista de Buenos Aires.

Orientada en un principio a la agricultura y a la ganadería, la zona cobró un nuevo impulso a partir de la segunda mitad del siglo XIX, cuando hombres como Domingo Faustino Sarmiento advirtieron el potencial del delta. La llegada del ferrocarril, en 1865, favoreció decididamente el desarrollo local.

En 1873 se celebró la primera regata en el río Luján, y el remo cobró cada vez mayor relevancia. Los clubes dedicados a la actividad comenzaron a establecerse a partir de 1888, muchas veces vinculados con las diferentes colectividades de inmigrantes.

Desde los inicios del siglo XX, el partido adquirió un nuevo perfil productivo con la radicación de astilleros, la explotación forestal, la fruticultura y la producción de artesanías.

En 1952 se aprobó el escudo de la Municipalidad, creación del artista local Juan Carlos Moretti. En 1954 se cambió el nombre de Partido de las Conchas por el de Tigre, el río de las Conchas pasó a llamarse Reconquista y Tigre fue reconocida como ciudad.

Historia de Tigre

A fines del siglo XIX, a orillas del río Reconquista, Filiberto de Oliveira Cézar halló piezas de alfarería que lamentablemente no fueron datadas. Las fechas más antiguas corresponden al sitio de arroyo Sarandí, estudiado en las décadas de 1920 y 1930 por el arqueólogo norteamericano Samuel Lothrop, e indican unos 1300 años antes del presente. Por su parte, los sitios de La Bellaca 1, 2 y 3, en Villa La Ñata, fueron datados desde algo más de 1100 hasta unos 680 años. El sitio del arroyo Guazú Nambí, según la datación con carbono 14, tiene aproximadamente 940 años de antigüedad.

A la llegada de los conquistadores europeos, distintos pueblos originarios habitaban el territorio tigrense.

En la zona correspondiente a la llanura pampeana vivían los querandíes. Se dedicaban a la caza de guanacos, ñandúes y venados de las pampas, por lo que desarrollaron diversas tecnologías adaptadas a los espacios abiertos: arco y flecha, propulsor de venablos y boleadoras. Además de la caza, aprovechaban especies vegetales como algarrobo, tala, chañar y espinillo. Utilizaban como vivienda toldos o paravientos transportables y periódicamente se acercaban a la zona ribereña para intercambiar bienes con las poblaciones del delta.

En las islas y en los bajíos ribereños habitaban los chanás, timbúes y minuanes. Eran cazadores, recolectores y pescadores y también cultivaban maíz y calabazas. Los chanás eran, además, buenos canoeros, una habilidad que probablemente hayan aprendido de los guaraníes.

Los guaraníes comenzaron a establecerse en el delta hace unos 800 años, provenientes de la región amazónica. Cultivaban maíz, mandioca, calabazas, maní y porotos, y complementaban esa dieta con la pesca y la caza.

La epopeya que se gestó a partir del desembarco de Liniers en nuestras costas representa el momento más sobresaliente en la historia de Tigre y es considerada uno de los hechos constitutivos de la Nación. Puso de manifiesto el compromiso de los vecinos con su tierra y demostró a los criollos que podían valerse por sí mismos.

En junio de 1806, tropas inglesas habían invadido el virreinato y tomado el poder en la ciudad de Buenos Aires. El virrey Sobremonte encomendó a Santiago de Liniers organizar una fuerza que recuperara la capital.

Liniers se trasladó a Montevideo, donde reunió tropas y pequeños barcos para cruzar el Río de la Plata e iniciar proceso de la reconquista. El 3 de agosto embarcó en Colonia del Sacramento.
Una fuerte sudestada lo obligó a internarse por el Río de las Conchas y, en la mañana del 4 de agosto, desembarcó con sus tropas frente a la casa de su compadre Martín Goyechea.

En el entonces pueblo de Las Conchas, las tropas recibieron un apoyo ferviente y se creó un cuerpo de voluntarios, los “Colorados de las Conchas”, integrado por todos los vecinos varones, que no dudaron en sumarse al objetivo de la reconquista. El 12 de agosto, las fuerzas comandadas por Liniers vencieron a los invasores y recuperaron la ciudad de Buenos Aires.

En homenaje a esta epopeya, se estableció el 4 de agosto como Día de Tigre. La plaza Daniel María Cazón hoy recuerda el escenario del desembarco, a la vera del río de las Conchas, rebautizado luego como río Reconquista. Frente a la plaza, en el predio donde se levantaba la residencia de Martín Goyechea, hoy se encuentra el Museo de la Reconquista, un verdadero ícono de nuestra identidad.

En la segunda mitad del siglo XIX, la zona del delta fue “descubierta” como lugar ideal para el descanso, la recreación y el turismo. Los habitantes de la ciudad de Buenos Aires eligieron este destino para pasar sus veranos y fines de semana y construyeron grandes residencias y casas-quintas que hoy forman parte del patrimonio arquitectónico del distrito.

Se establecieron, también, los clubes de remo y los primeros recreos. Y se erigieron magníficas construcciones de la Belle Époque como la del Tigre Club, que hoy alberga al Museo de Arte Tigre.

En 1880, la instalación de los Talleres Nacionales de Marina fue un anticipo de la actividad industrial de la zona, que se extendió sobre la ribera con astilleros y talleres de embarcaciones. Con el aumento de la inmigración y el crecimiento demográfico, se desarrollaron la explotación forestal, la fruticultura, la floricultura y distintas manufacturas y artesanías. Todo ello dio un nuevo perfil productivo al partido, que se expresó en el incremento de la actividad del Puerto de Frutos.

A lo largo del siglo XX se fueron conformando nuevas localidades, a partir de la división y el loteo de antiguas estancias y chacras, que dieron origen a zonas de quintas y residencias de descanso, las que con el paso del tiempo se fueron urbanizando. Desde la década de 1960, la radicación de establecimientos fabriles generó nuevos polos productivos. Y, más recientemente, surgieron emprendimientos inmobiliarios que articulan áreas residenciales, recreativas, comerciales y de servicios.

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